domingo, 3 de julio de 2011

Saga Vampire Academy 4 Blood Promise - Richelle Mead


EL CORAZON DE DIMITRI SE HA VUELTO OSCURO. Ahora Rose debera viajar a los confines de la tierra para encontrar y matar y su amor verdadero... ¿O sera el tiempo de unirse a ellos? DESTINADA POR EL AMOR, PERO OBLIGADA A MATAR... El resto del mundo ha considerado la muerte de Dimitri. Y hasta cierto alcance lo esta. Pero aun no he podido olvidar la charla que tuvimos una vez. Los dos estuvimos de acuerdo en que prefeririamos morir—verdaderamente morir—que andar por el mundo como un Strigoi. Era tiempo de honrar nuestras palabras. La vida de la guardiana Rose Hathaway jamas volvera a ser la misma. El reciente ataque a la Academia San Vladimir devasto completamente el mundo Moroi. Muchos estan muertos. Y para las nuevas victimas que fueron llevadas por los Strigoi, su destino es mucho peor. Un extraño tatuaje en el cuello de Rose, una marca que dice que ha matado a mas Strigoi de los que se pueden contar. Pero solo una victima importa... Dimitri Belikov. Rose debe elegir ahora uno de dos caminos: Honrar su promesa de proteger a Lissa—su mejor amiga y ultima sobreviviente princesa Dragomir—o huir de la Academia para eliminar por su cuenta al hombre que ama. Ella tendra que ir a los confines de la tierra para encontrar a Dimitri y cumplir la promesa que el le hizo hacer. Pero la pregunta es ¿Cuando lo encuentre, podria el querer ser salvado? Ahora, con todas sus apuestas—y mundos lejos de San Vladimir y de su desprotegida, vulnerable y ahora rebelde mejor amiga—¿Podra Rose encontrar la fuerza para destruir a Dimitri? ¿O se sacrificara a si misma por darse una oportunidad de amor eterno? Rose debera decidir que Dimitri vale lo suficientemente la pena para transformarse en Strigoi y vivir con el para siempre. Lissa debe intentar no caer en depresion nuevamente, y para que no lo haga, Rose debe estar con ella. Con el mundo hecho un desastre ¿Como hara Rose para tomar la decision adecuada para salvar a todos lo que quiere y a ella misma?.


¿Quieres leerlo? Gracias a Purple Rose.